Se dejo follar por dinero. Sucedió a mediados del verano. Para empezar, éramos un grupo de amigos de la UNI. Entre nosotros, solíamos acudir a una cafetería cada día e hicimos buenas migas con unas mamas. Entre las cuales resaltaba Amanda. Una mujer de 47 – 48 años aproximadamente. Sus hijos ya eran grandes. Ella…